Reseña: Introducción a Foucault, Edgardo Castro (2019)

Inicio

Volver

Yo

Mauricio Pastrana Macías

Uno de los filósofos contemporáneos más controvertidos es, sin duda, Michel Foucault, pero también uno de los más importantes, siendo el más citado del mundo en el ámbito de las humanidades (Bellver, 2014, s/p). Edgardo Castro, doctor argentino en Filosofía por la Universidad de Friburgo (Suiza), nos presenta una introducción al estudio de la vida y obra del filósofo. Su intención es que cualquier persona pueda tener un encuentro claro e inteligible con él, sin caer en explicaciones superficiales que simplifiquen injustificadamente su pensamiento. Al ser Foucault un filósofo bastante apartado de los -ismos tradicionales, y al mismo tiempo subversivo y polémico, Castro se ve en la necesidad de explicar los detalles de su desarrollo académico en sus escritos e ideas, obteniendo así una mejor comprensión del pensador. Este texto pretende difundir ideas que, según la consideración del autor del libro, siguen estando vigentes, al verse los estudiantes e investigadores en la necesidad de conocerlas para entender gran parte de la teoría filosófica, social y política que se escribe en nuestra era. Su aportación no solo es histórica, puesto que relaciona cada tema con el debate filosófico de la actualidad, haciendo énfasis en las críticas que ha recibido, y volviendo su introducción al pensamiento de Foucault también una introducción al debate de sus ideas.

La estructura del texto es sencilla: se presenta en cuatro capítulos que a su vez se dividen en cuatro subcapítulos. Cada uno de ellos tiene aproximadamente la misma cantidad de páginas: rondan entre 15 y 25, los subcapítulos aproximadamente 5. Cada uno inicia con un pequeño resumen que menciona superficialmente los temas que se abordarán en esas páginas, y su extensión es más o menos de media cuartilla, utilizando letras negritas para resaltarlo del resto. Este breve resumen nos ayuda a entender el porqué de cada subtema. Lo más destacable en la estructura del texto es la habilidad de Castro para evadir la tradicional clasificación de “introducción, desarrollo y conclusión”, o al menos las limitaciones que suele conllevar. Como utiliza bastantes datos históricos para comprender a Foucault, sus capítulos son más parecidos a una narración que al mismo tiempo explica conceptos y esclarece ideas, sin seguir necesariamente el patrón de “introducción a un concepto”, “argumentos en su defensa” y “conclusión”. Al final del libro podemos encontrar una breve cronología de Foucault, a la cual debemos acudir en el proceso de lectura. También Castro nos proporciona dos bibliografías: la primera sobre los textos directamente foucaultianos, y la segunda con lecturas sugeridas para el lector.

La ilusión antropológica es el título del primer capítulo, que inicia con breves datos biográficos de Foucault: sus antecedentes familiares y la influencia que tuvieron sobre su formación académica, así como lo que lo motivó a seguir su trayectoria como estudiante de psicología y luego de filosofía. Para partir con sus propuestas filosóficas fundamentales, nos explica cómo el desarrollo de la psicología en el último siglo estuvo determinado por dos cosas: su intento por seguir el mismo método que las ciencias naturales como la física y la biología, y la imposibilidad de hacerlo. Enfermedad mental y personalidad y Locura y sinrazón son las obras que desarrollan a fondo estas ideas, y Castro, después de hablar sobre sus respectivas publicaciones, nos explica las influencias filosóficas que Foucault tomó, y de las que después se divorció: el marxismo, el psicoanálisis y la fenomenología existencial, siendo muy crítico con ellas no mucho después de la aparición de sus primeras obras, que después criticó y corrigió. Uno de los puntos más fundamentales en la obra de Foucault, y por ello de la introducción, es la descripción que hace de la experiencia de la locura en la Época clásica: la embarcación que se hacía con los locos, los indigentes, los vagos, los blasfemos, las prostitutas, los libertinos y demás, en el Renacimiento, hasta llegar a la creación del asilo a partir del surgimiento del Hospital General de París en 1656. “El trazado de esta línea ha sido acompañado, además, por el surgimiento de una nueva sensibilidad social respecto de la pobreza” (Castro, 2014, p. 15). Su postura antropológica es clara: ahora siendo influenciado por Nietzsche, podemos vislumbrar un nihilismo presente en un relativismo cultural.

El segundo capítulo, El lenguaje de la literatura y el discurso de los saberes, analiza el estudio axiológico del filósofo francés sobre la literatura moderna, repasando también las condiciones históricas que dieron lugar al nacimiento de la medicina clínica, según el pensador, y haciendo una indagación de su concepto de episteme. Foucault afirma que la literatura moderna se caracteriza por dejar de subordinarse al sujeto y al objeto, y tratarse más bien de una charla o indagación que evoca a uno mismo (Castro, 2014, p. 29). El escritor ejemplar con el que más suele ilustrar sus tesis es Jorge Luis Borges, tomando de base su cuento La Biblioteca de Babel. La interrelación de este subtema con el resto del capítulo es ambigua, y considero necesario que Castro defina más los límites trazados y su justificación. La aplicación de la famosa arqueología de los saberes, a las diferentes miradas médicas en la historia, es el tema tratado en las siguientes páginas. El autor de la introducción nos aventura en su interpretación del concepto de arqueología de Foucault, explicándonos sus diferentes apariciones a lo largo de su obra, señalando que en un comienzo no tenía la misma relevancia que después, cuando se publica Las palabras y las cosas, adquiere.

La cuestión del poder es quizá una de las más famosas del filósofo francés. En La sociedad de normalización: de lo intolerable a la gubernamentalidad, se pone en práctica la arqueología de los saberes cuyo planteamiento se estudió en el capítulo anterior. La voluntad de verdad, de gran inspiración nietzscheana, consiste en “las condiciones históricas de existencia de los enunciados, el a priori histórico de los discursos” (Castro, 2014, p. 55). El estudio de los enunciados como acontecimientos, y no solo como manifestaciones materiales, es fundamental en el planteamiento de este concepto. Según Foucault, y lo explicará con maestría Castro, toda producción de enunciados está controlada, manipulada y predeterminada por relaciones de poder que se evidencian de diversas maneras. Por otra parte, se explica con detalle lo que quiere decir el pensador francés con “la época del panoptismo”: se refiere a la capacidad que posee el poder en el presente de controlar a la población mediante la creencia de que está siendo vigilada, aspirando al control y vigilancia absolutos de las masas.

Finalmente, en Verdad y cuidado de sí mismo, el capítulo más corto de todos, se abordan dos temas centrales en la última etapa de vida de Foucault: la época del cuidado de sí mismo y la parresia. La primera se refiere a una serie de prácticas éticas que proponía el filósofo para enfrentar al sistema, de tal manera que generáramos una subjetividad personal que volviera más fácil nuestro encaramiento a las imposiciones ideológicas del Estado y las instituciones. Podría decirse que es un escepticismo, no solo moral, sino también epistemológico, ontológico y axiológico en general. La parresia, por otra parte, es un concepto que hace referencia a la práctica de decir exactamente lo que se piensa, específicamente de uno mismo, sin censura y sin un uso exagerado de la retórica. Habría sido interesante que Castro indagara más en la propuesta de Foucault de considerar a Sócrates un ejemplar ideal de este fenómeno.

Michel Foucault fue un pensador atrevido y sumamente complicado de leer. La introducción de Castro es una guía fundamental para todo aquel que desee introducirse en su obra, incluso sin tener previos conocimientos profundos sobre filosofía contemporánea. Entender a los filósofos por lo que realmente proponen, y no solo a partir de la interpretación mayoritaria de un grupo de académicos, es una de las disposiciones que considero fundamentales en el estudio objetivo y riguroso de la filosofía. La figura de Michel Foucault es quizá una de las más rodeadas de prejuicios dentro de la comunidad filosófica, difundidos por pensadores contemporáneos como Mario Bunge (Iglesias, 2013, s/p). Esta introducción de Edgardo Castro es una herramienta perfecta para purificar aquellas ideas preconcebidas, y mi reseña pretende ser una invitación para acercarse a este teórico francés, y estudiarlo, aun con todo el escepticismo del mundo, pero con una disposición amplia, que permita entender la influencia de este pensador y su relevancia dentro de las investigaciones contemporáneas sobre la antropología, los estudios literarios, la sociología, etcétera.

Bibliografía:

1. Edgardo Castro. (2014). Introducción a Foucault. Buenos Aires, Argentina: Siglo Veintiuno Editores. Pp. 97.

2. Juan Manuel Bellver. (2014). La resurrección de Michel Foucault. 03 de mayo de 2019, de El Mundo. Sitio web: https://www.elmundo.es/cultura/2014/04/25/53597d6b268e3edf528b4579.html

3. Leonardo Iglesias Contín. (2013). Mario Bunge: La medicina no puede ser una mercancía. 03 de mayo de 2019, de La Voz. Sitio web: https://www.lavoz.com.ar/suplementos/temas/mario-bunge-medicina-no-puede-ser-mercancia